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Mientras el coche estaba en el chapista, yo me dedicaba a
ir desmontando piezas, reparar y pintar. El motor fue una
tarea ardua. Ni corto ni perezoso me dispuse a colocar en
el remolque el motor con toda su mugre, motor-caja de
cambios-trompetas y tambores, todo junto al lavadero,
agüita caliente y KH7, no veas como salía la grasa,
barro y demás componentes que no eran de origen en el
coche. La verdad es que pasé un poco de vergüenza, lo
hice en mi pueblo, donde todos me conocían, formé una
cola en el lavadero que os podéis imaginar, me miraban
diciendo, y este de que va, a que coño le echa agua?????
, pues creo que es un motor!!! decía el otro. Bueno,
la próxima vez me voy unos veinte kilómetros más allá
para que no me conozca nadie.
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Le desmonté todos sus componentes, arranque, dinamo,
carter, tapa de balancines, embrague, etc... cada uno de
ellos fue reparado a nuevo, recambios nuevos, muchos de
ellos de origen (gracias al club se encuentran maravillas),
se engrasó, volvió a montar, y pintar de un color
similar al original, un verde carruaje (de Titán lux
claro). En lo que respecta al motor, un profesional y
amigos cercanos del Club me recomendaron no tocarlo, el
coche iba a la perfección, y no sonaba nada extraño,
entonces, para que desmontarlo, me limite a limpiar la
bomba de aceite, piñones de distribución, bomba de agua,
balancines, etc..., se pintó en color verde carruaje y
se comenzaron a montar sus componentes ya reparados. Esta
tarea me supuso unos tres meses, todos los fines de
semana, sábado mañana y tarde, y algún domingo. Eso es
afición, y no locura como me decían mis amigos.
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Además del motor, visitas a ferias y encargos a
Francia para comprar el recambio necesario, en
este sentido el Club es ejemplar tramitador, y lo
cierto es que la necesidad hace el aprendizaje,
ya casi domino el idioma francés!!!, es broma.
Una de las cosas mas entretenidas son los
bombines de freno, hay que dejarlos perfectos
para que no se rompan las gomas, se quita de pena,
acabas con el dedo de lijar que no se pueden
imaginar, pero este hobbie es paciencia sobre
todo.
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| El
depósito es otra de las piezas más divertidas,
yo en concreto tenía de dos coches, el primero
lo lije por fuera al completo, parecía perfecto,
pero al llenarlo de gasolina para limpiarlo
parecía un colador, una pena, así que me
dispuse a reparar el otro, tenia un golpe de
haber cogido el coche con un torito que no salía
de ninguna manera. Esto es lo divertido, cuando
empiezas a preguntar a todo el mundo como
sacaría un bollo de un depósito. Ya saben que
no se puede soldar con electrodo en él, para
así tirar, como hacen los chapistas, así que
¿cómo?, Entre otras ideas la de llenarlo de
agua y congelarlo sin el tapón, llenarlo de aire
con un compresor, hacerlo dos agujeros y tirar
con un gato, etc... y así una idea tras otra,
pero al final decidí hacerle un registro en la
parte de arriba, y después soldarle una chapa
con estaño, de esa manera una vez montado no se
vería. |
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Este
registro, de unos 12x16cm, permite meter la mano
y hasta parte del brazo para limpiarlo
adecuadamente por dentro, así con una dremel y
un disco devastador le quité casi todo, después
le coloqué la tapa de chapa y la soldé con
estaño, se quedó niquelado. Seguidamente le
aplique un producto que se llama Tank Cure, y que
es una maravilla, primero un desengrasante,
después un antioxidante y finalmente el producto,
le hace una película tipo pegamento que evita
cualquier fuga, además de darle cuerpo al
deposito. Recomendable 100%.
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De
cara a los interiores conseguí que una amiga del
pueblo, que se dedica a coser, me copiara las
fundas originales del coche, localicé una tela
muy similar y después, conservando el relleno,
el cual limpié con varios productos de
droguería para que oliera bien, monte estas,
quedando una obra propia de un tapicero,
PERFECTAS. En lo que se refiere al techo, estaba
en muy buen estado, pero decidí hacerlo nuevo,
ya que olía a viejo; lo lleve a Madrid, un lugar
junto a la estación de Atocha, la Calle Murcia,
que me recomendaron en el Club, y sorpresa, me lo
copiaron con una tela muy similar y me montaron
hasta las varillas, todo un detalle. Les regalé
el original de mi techo por si lo necesitaban
para un futuro, ya que mi coche es de cuatro
varillas y no de cinco como los españoles. |
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Una vez pintado el coche y aún en el taller
comencé a montarle la dirección, los trapecios,
los tambores delanteros y las ruedas, de esta
manera el coche ya se podía mover con un simple
soporte con ruedas en la parte trasera. La
dirección entra muy bien, ya que es la primera
que se monta, y después los trapecios, con estos
si pelee bastante, ya que como el muelle es muy
corto no permite entrar bien los útiles de hoy
en día para comprimirlo, y ¡hay que jugársela!.
Yo lo hice sujetando primero el trapecio superior
y después el muelle con el trapecio inferior a
una, todo sujeto con gatos de carpintero, uno en
cada extremo y otro al centro de seguridad, ya
sabéis, por si salta, un poco arriesgado pero
con cuidado se consigue todo.
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