Visita al Palacio del PardoEl domingo 28 de febrero pasamos un agradable día visitando el Palacio y Museo del Pardo.Fue una salida compartida con el Club Citröen Traction de Madrid. Resultó muy agradable, con la asistencia de 30 vehículos y una mañana soleada, disfrutando de la historia de España a través de la trayectoria de la Guardia Real y la colección de vehículos de representación del Estado.Posteriormente nos trasladamos a comer al restaurante de la Asociación de vecinos en Mingorrubio, donde pasamos un rato estupendo charlando de nuestra afición.
Desierto de las Palmas (Castellón) Una vez más, hemos puesto de manifiesto la excelencia de nuestro Club, de nuestra afición y de las personas que participan en ambos. Con gente así da gusto ir a cualquier sitio. Con una climatología bastante aceptable, aunque no exactamente la prevista, hemos afrontado la ascensión de los aproximadamente 500 metros que separan La Plana del Monasterio de los Monjes Carmelitanos, en el Desierto de Las Palmas. Los que salíamos de Castellón nos hemos reunido en el punto establecido unos minutos antes de las 10:00. Inmediatamente han llegado todos los participantes procedentes de Valencia, Sagunto y Segorbe. Tras unos minutos para “ponernos de acuerdo” y para solventar un par de de imprevistos insignificantes hemos reemprendido la marcha. Siguiendo el rutómetro hemos alcanzado la ermita de la Magdalena, punto de partida de la ascensión al Desierto y destino de la romería de la cañas que tendrá lugar el próximo Domingo, como acto principal de las Fiestas de la Magdalena (de ahí su nombre). Los 4/4 se han portado una vez más como jabatos, coronando el puerto con facilidad y sin incidentes. Incluso uno de ellos ha subido con sólo tres cilindros en funcionamiento y un primo cercano con el freno de mano puesto (qué vergüenza, señor “C”). Una vez en el lugar elegido hemos disfrutado de un agradable almuerzo campestre con lo que cada uno ha aportado, que no ha sido poco (magnífica tortilla de patata, pan de “fogasa”, embutidos magdaleneros, almendras, vino, cava, etc.). También hemos tenido ocasión de disfrutar una vez más de agradable compañía y buena charla. Después del almuerzo unos pocos se han quedado charlando y otros han partido hacia el Monasterio por una senda de montaña. Tras una visita al Monasterio y sus alrededores, disfrutando de un magnífico paisaje, con paseo de regreso a los coches incluido, se ha hecho la hora de comer. Nuevamente los 4/4s se han puesto en marcha y nos han llevado a la Taberna de Guille (eso sí, con una visita turística improvisada a la villa de Castellón que ha “hecho polvo” el rutómetro). Allí hemos aparcado cómodamente nuestros coches y hemos disfrutado de unos refrescos y aperitivos en la terraza del restaurante, mientras algunos que se habían quedado atrás (debido a un semáforo en rojo y a un bloqueo de la vía pública) conseguían encontrarnos. A los que más o menos nos conocemos de estos encuentros (Vicente G., Vicente M., Eugenio, Padre Palomo, José Luis, Javi, Cheivi, Antonio, Manolo, Benjamín, Borrás) se nos han unido algunos amigos de la zona (Pedro, Vicente y Pepe, con su magnífico Ford A). Según todos los comentarios recibidos, la comida ha estado bien. Hemos disfrutado de unos entrantes (ensalada marinera, chirlas, cazón y calamares) y un arroz meloso de pescado, todo ello regado con agua, vino, cerveza y lo que cada uno ha preferido, para terminar con unos postres variados compartidos, café y chupitos. El espacio quizás ha resultado justo (dado que al final éramos más de cuarenta comensales), pero la relación calidad-cantidad-precio ha resultado muy favorable y tengo que deciros que nuestro amigo Guille ha respetado escrupulosamente el menú y precio pactados, obsequiándonos con un descuento de 100 euros en consumiciones diversas como tapas, cervezas, refrescos, chupitos, etc. Esperamos que los viajes de vuelta se hayan desarrollado normalmente y que todos tengamos ocasión de compartir muchas jornadas más como esta. Enhorabuena a todos.
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